

1. ¿En qué medida lo aprendido en clases me ayuda en mi formación inicial como docente?
De verdad lo aprendido en esta primera clase de Didáctica de las C.C.N.N. ha superado con creces todas mis expectativas con respecto al curso y creo que de seguir con este ritmo, al finalizarlo seguramente podré constatar que ha sido una de las instancias de mayor valor formativo en mi instrucción docente. El valor que le doy a lo aprendido en clases se ve incrementado aún más por el hecho de que estos saberes pueden utilizarse de manera transversal en todos los subsectores del currículum nacional. Todo esto alude a los conocimientos adquiridos en el CIE y las expectativas que quedaron abiertas al revisar el plan de clases y lo que aprenderemos en esta capacitación adicional.
En cuanto a lo que Ciencias propiamente tal se refiere, valoro demasiado el que el texto de Puyol me haya hecho sentido y me haya llevado a una profunda reflexión acerca del decline que ha sufrido el área en el currículo escolar en los últimos años y por sobre todo, la enorme responsabilidad que tenemos de revertir esto, pues es un gran desafío el lograr integrar dos materias de estudio científico (social y natural) de manera equitativa y garante, sin restarle importancia a una para amplificar la de la otra, como viene sucediendo en el subsector de Comprensión del medio, en donde las C.C.N.N. se han visto notoriamente afectadas, pues se tiende a pensar que en esa búsqueda de formar “buenos ciudadanos”, la ciencia social es por excelencia la que más se acomoda al perfil de futuros hombres que se pretende educar. Discrepo de esta posición, puesto que, si bien es cierto la educación cívica y todo lo referido al área social es de gran importancia para los fines que se persiguen hoy, esta se vería mayormente potenciada si es que existiera el mismo esmero en formar también ciudadanos con un desarrollo de su vertiente ecológica, que comprenda y sepa aprovechar de manera efectiva las herramientas que el entorno le otorga para construir su futuro en pro del bien colectivo y social.
2. Breve propuesta de cómo hacer una buena clase de CCNN (de acuerdo a lo analizado, estudiado y reflexionado).
A mi juicio, uno de los mayores desafíos que posee nuestra generación de futuros docentes es el romper con la manera en la cual aprendimos la (en aquellos tiempos) denominada asignatura de CCNN, pues como lo conversamos en clases y lo expuesto por la profesora, numeroso estudios avalan la teoría de que la mayor parte de los maestros suelen enseñar de la misma manera en que aprendieron cuando niños, y como sabemos la gran mayoría de nosotros aprendió de forma conductista, con clases teóricas y con muy pocas vivencias y experiencias científicas en escenarios concretos y significativos. Pues bien, entonces mi propuesta es a atrevernos a superar los miedos, los cuales también fueron objeto de reflexión en la clase, con respecto a esta área, pues parece ser un mal colectivo entre los docentes el poseerle un gran temor a enseñar ciencias, tal vez por el hecho de que nuestra instrucción en esta área no fue la más óptima o bien porque tendemos a considerarnos “humanistas” y no científicos. En este punto concordamos todos; la profesora, el curso y también Puyol…ahora nos toca a nosotros el promover y llevar a cabo de manera efectiva dicho cambio de enfoque en la enseñanza de las CCNN…Buena suerte con el intento J
De verdad lo aprendido en esta primera clase de Didáctica de las C.C.N.N. ha superado con creces todas mis expectativas con respecto al curso y creo que de seguir con este ritmo, al finalizarlo seguramente podré constatar que ha sido una de las instancias de mayor valor formativo en mi instrucción docente. El valor que le doy a lo aprendido en clases se ve incrementado aún más por el hecho de que estos saberes pueden utilizarse de manera transversal en todos los subsectores del currículum nacional. Todo esto alude a los conocimientos adquiridos en el CIE y las expectativas que quedaron abiertas al revisar el plan de clases y lo que aprenderemos en esta capacitación adicional.
En cuanto a lo que Ciencias propiamente tal se refiere, valoro demasiado el que el texto de Puyol me haya hecho sentido y me haya llevado a una profunda reflexión acerca del decline que ha sufrido el área en el currículo escolar en los últimos años y por sobre todo, la enorme responsabilidad que tenemos de revertir esto, pues es un gran desafío el lograr integrar dos materias de estudio científico (social y natural) de manera equitativa y garante, sin restarle importancia a una para amplificar la de la otra, como viene sucediendo en el subsector de Comprensión del medio, en donde las C.C.N.N. se han visto notoriamente afectadas, pues se tiende a pensar que en esa búsqueda de formar “buenos ciudadanos”, la ciencia social es por excelencia la que más se acomoda al perfil de futuros hombres que se pretende educar. Discrepo de esta posición, puesto que, si bien es cierto la educación cívica y todo lo referido al área social es de gran importancia para los fines que se persiguen hoy, esta se vería mayormente potenciada si es que existiera el mismo esmero en formar también ciudadanos con un desarrollo de su vertiente ecológica, que comprenda y sepa aprovechar de manera efectiva las herramientas que el entorno le otorga para construir su futuro en pro del bien colectivo y social.
2. Breve propuesta de cómo hacer una buena clase de CCNN (de acuerdo a lo analizado, estudiado y reflexionado).
A mi juicio, uno de los mayores desafíos que posee nuestra generación de futuros docentes es el romper con la manera en la cual aprendimos la (en aquellos tiempos) denominada asignatura de CCNN, pues como lo conversamos en clases y lo expuesto por la profesora, numeroso estudios avalan la teoría de que la mayor parte de los maestros suelen enseñar de la misma manera en que aprendieron cuando niños, y como sabemos la gran mayoría de nosotros aprendió de forma conductista, con clases teóricas y con muy pocas vivencias y experiencias científicas en escenarios concretos y significativos. Pues bien, entonces mi propuesta es a atrevernos a superar los miedos, los cuales también fueron objeto de reflexión en la clase, con respecto a esta área, pues parece ser un mal colectivo entre los docentes el poseerle un gran temor a enseñar ciencias, tal vez por el hecho de que nuestra instrucción en esta área no fue la más óptima o bien porque tendemos a considerarnos “humanistas” y no científicos. En este punto concordamos todos; la profesora, el curso y también Puyol…ahora nos toca a nosotros el promover y llevar a cabo de manera efectiva dicho cambio de enfoque en la enseñanza de las CCNN…Buena suerte con el intento J